Informa: Cadena SER.com
Las quejas y devoluciones de productos tienen su origen en la mayoría de los casos en un mal diseño, un problema al que las compañías no suelen prestar mucha atención, según la tesis de Elke den Ouden, de la Universidad Técnica de Eindoven, en el sur de Holanda. Según sus estimaciones, tras el 50% de las devoluciones hay un funcionamiento complicado de los aparatos.
Los aparatos electrónicos continúan siendo difíciles de instalar y de ser usados por los consumidores. Den Ouden señala que antes de darse por vencidos los consumidores batallamos durante 20 minutos para hacer que funcione un aparato.
La mayoría de los problemas de los productos encontraron su origen en la primera fase del proceso de diseño: la definición del producto.