Un hombre se ha casado con una cabra porque el propietario del animal le descubrió teniendo sexo con ella. El dueño de la cabra llevó el caso a un tribunal popular donde se decidió que el zoófilo pagase una dote de unos 50 dólares a su propietario.
El dueño del animal relató que la noche del 13 de febrero escuchó un ruido cerca de su casa, y al salir descubrió al acusado fornicando con su cabra. Llevó su caso al consejo de los sabios que han resuelto este caso obligando al pervertido a pagar una dote por la cabra, por hacer uso de ella como si fuera su mujer.