La inaguración de la nueva terminal de Barajas se ha convertido en un suplicio para los pasajeros.
Decenas de pasajeros han perdido sus vuelos por problemas de traslado entre terminales. Ha habido fallos en los sistemas de facturación de Iberia. Colas eternas para facturar. Hubo una caída de tensión que dejó inoperativos varios mostradores de facturación durante 30 minutos. No se entregaron algunos equipajes. Los pasajeros e incluso los trabajadores se pierden en la nueva terminal. Varios viajeros perdieron sus aviones mientras esperaban que las lanzaderas de AENA les llevasen hasta el nuevo edificio.
Se espera que en dos o tres días se solventen estas incidencias y que, en breve, la nueva terminal funcione completamente. AENA espera que el aeropuerto de Barajas sea el cuarto europeo en número de operaciones.