El general jefe de la Fuerza Terrestre, teniente general de Ejército José Mena Aguado, se ha referido durante la Pascua Militar a "las graves consecuencias que tanto para las Fuerzas Armadas como institución como para las personas que las integran podría conllevar la aprobación del Estatut de Catalunya en los términos que está planteado".
El teniente general Mena ha advertido de que "si los límites fuesen sobrepasados, lo cual en estos momentos afortunadamente parece impensable, sería de aplicación el artículo octavo de la Constitución: las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad y el ordenamiento constitucional".
En su opinión, el hecho de que en una autonomía se exija el conocimiento de su lengua particular es "una aspiración desmesurada que obligaría a las Fuerzas Armadas a regular los destinos de esa autonomía". El teniente general considera que es parte de sus obligaciones "alertar" de las consecuencias que podría acarrear aprobar una propuesta como la contenida en el Estatut catalán.
Las palabras del militar, un palentino de 64 años que pasará a la reserva el próximo mes de marzo, provocaron numerosas críticas de la clase política a lo largo del día. Por las consecuencias de estas palabras, el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz Roldán, ha propuesto al ministro de Defensa, José Bono, la destitución de este teniente general.