Las mujeres ejecutivas vestidas con tacones altos, minifaldas y blusas escotadas pueden ser mal vistas en sus carreras, según un estudio reciente. La investigación apunta que las recepcionistas que también usan ropa provocativa generan menos hostilidad que sus jefas.
A los hombres y mujeres que participaron en el estudio de la Lawrence University en Appleton, Wisconsin, se les mostró un vídeo de una actriz vestida de modo insinuante que interpretaba a una sexy mujer de negocios hablando de sus antecedentes y de sus pasatiempos. La cinta generó más reacciones hostiles que un vídeo similar interpretado por una actriz vestida con zapatos chatos, pantalones y un suéter de cuello alto.
La ejecutiva con prendas provocativas también provocó más hostilidad que una recepcionista vestida de igual manera.
"Los participantes demostraron sentirse afectados más negativamente hacia la directiva vestida sexy y la calificaron como menos competente que la vestida de forma sobria", proseguía el estudio.
Estos resultados sugieren que presentarse de manera sexy daña a las mujeres en trabajos altamente posicionados y no a las que tienen cargos con menos estatus, dice el estudio.