No aprenden buena educación. Hace un año aún fue peor. Aunque tan sólo 57 segundos fueron los que necesitó Eto'o para acallar los cánticos racistas al grito de mono (uh, uh, uh) que algunos aficionados del club madrileño entonaban al camerunés.
“El racismo es un problema que existe pero no quiero darles publicidad a los que lo fomentan. Me quedo con el mensaje de ‘No al racismo’ que se ha mostrado en los marcadores. Agradezco ese gesto”- decía el delantero barcelonista.
El Coliseo Alfonso Pérez (por cierto el nombre de un jugador que también defendió los colores azulgranas) fue el año pasado el estadio donde peor fue recibido Eto'o, con consignas y burlas racistas, algo que ya ha causado que el club madrileño haya sido multado varias veces.
El árbitro hizo advertir por megafonía en el minuto 53, que cesaran los gritos xenófobos: "Por el bien del club, muestren respeto a los jugadores visitantes". El efecto fue contrario al perseguido. La grada estalló en gritos de "polaco el que no bote", algo que tampoco puede calificarse como muy respetuoso hacia el equipo rival.