Un ex militar croata se suicidó en el cementerio de la ciudad, a 80 kilómetros de Zagreb, después de cavar su propia tumba. El militar se suicidó activando una granada de mano a la altura del pecho. Antes de suicidarse, cavó primero su tumba.
El hombre, que fue militar del Ejército croata durante la guerra serbo-croata de 1991-1995, dejó varias cartas de despedida a sus allegados pero sin explicar su acción.