Una rutinaria operación dental se convirtió en una pesadilla para un hombre sueco que perdió un ojo después de un implante dental. El hombre, de 55 años, salió bien del implante en Estocolmo a finales de septiembre, pero pronto perdió la vista en su ojo derecho, que había quedado infectado con una bacteria en su cavidad oral.
El ojo perdió su función el día después del tratamiento dental, explica el diario en su portal de internet. "Algunas bacterias entran en el flujo sanguíneo durante las operaciones dentales, pero es muy raro ver algo así", comentó al periódico el jefe de la Asociación Dental Sueca, Roland Svensson.