Sandra Luchian, una joven de 15 años habitante de Moldova, un país al sur de Rusia, le pidió prestado a un amigo una copia de "Harry Potter and the Half-Blood Prince" y comenzó a copiarlo palabra por palabra. De hecho, se pasó las vacaciones de verano copiándolo a mano para poder tenerlo en su biblioteca.
El libro no salió a la venta en Moldova y su familia no tiene los recursos suficientes como para importarlo desde Gran Bretaña, por lo que que Sandra terminó completando cinco cuadernos con la última historia del joven mago, para poder agregarla a su colección.
Incluso detalló los diálogos con boli azul y las narraciones en negro para facilitar la lectura. Si bien la versión que le prestaron estaba en Inglés, Sandra tardó solamente dos días en leerla. Claro que copiar las 607 hojas le llevó poco más de un mes.