Cindy Sheehan, la madre de un soldado estadounidense muerto en Irak, célebre por su protesta junto al rancho de George W. Bush, y otros manifestantes que se oponen a la política bélica del presidente, han sido detenidos frente a la Casa Blanca por desobedecer las órdenes de la policía para que se dispersaran del sitio donde están prohibidas esas manifestaciones.
Las ordenanzas permiten que las personas desfilen frente a la Casa Blanca con carteles de protesta, pero prohíben que se paren o se sienten en la acera por la que pasan miles de turistas y peatones cada día.
El pasado sábado Cindy Sheehan encabezó una marcha en Washington en la que más de 100.000 personas pidieron la retirada de las tropas de Irak. A sus 48 años, Sheehan es el símbolo del movimiento contra la guerra en EEUU. Su hijo, Casey, de 24 años, murió en combate en Irak. Esta mujer, que acampó durante más de 20 días frente al rancho de George W. Bush en Texas mientras estaba de vacaciones, pide entrevistarse con el presidente para que le explique "por qué causa noble" murió su hijo.