El presidente de Cuba, Fidel Castro, apareció en televisión el domingo por la noche y mostró a unos 1.500 médicos equipados con suministros en un intento por persuadir a Estados Unidos, su histórico enemigo, de que les permita viajar para ayudar a las víctimas del huracán Katrina.
En una aparición emitida por televisión, Castro dijo que Estados Unidos no había respondido a sus repetidas ofertas de enviar médicos y 26 toneladas de suministros a la devastada costa del Golfo de México.
Castro hizo su primer ofrecimiento el viernes en una presentación televisiva, insistiendo en que la enemistad política debía dejarse de lado ante semejante crisis.El gobierno de la isla suele enviar asistencia médica a otros países castigados por desastres naturales.
El líder cubano leyó el domingo noticias que describían la falta de una adecuada atención médica para los damnificados por el Katrina y para aquellos que en Mississippi y Luisiana aún no habían sido rescatados.
Los médicos, cada uno con una mochila verde cargada con medicinas, fueron trasladados hacia La Habana durante el fin de semana, dijo Castro, y estaban listos para partir de inmediato.
"Estos médicos podrían estar ya todos allí prestando sus servicios", señaló Castro. "Han pasado 48 horas y no hemos recibido respuesta alguna a la reiteración de nuestra oferta. Esperaremos pacientemente los días que sean necesarios", concluyó Castro.