Unos ladrones que habían puesto una caja fuerte sobre una vía férrea para que un tren la abriera, fracasaron provocando casi el descarrilamiento del tren y perdiendo su botín. El choque con el tren de viajeros se produjo cerca de la localidad austríaca de Bregenz.
Según la policía local, «el cofre finalmente se abrió, pero casi todo el dinero se dispersó y los autores tuvieron que huir». En relación a la situación en que quedó la locomotora, añadió: «Se ha estropeado mucho, llegando casi a descarrilarse». La caja fuerte, motivo de los daños ocasionados, pesaba cerca de 15 kilos y contenía unos 5.000 euros. Según informaron fuentes de la investigación policial, había sido robada poco tiempo antes del suceso en un comercio.