La hasta ahora presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Ana María Vidal-Abarca, ha dimitido de su cargo por su "desacuerdo con el rumbo que ha tomado esta entidad" y por "las fricciones y la desunión" entre sus miembros que, dijo, "posiblemente se han politizado demasiado".
Entre otras causas del abandono de su cargo, Vidal-Abarca mencionó "razones personales graves", reconoció que también pesan las actitudes adoptadas en la fundación sobre el Pacto Antiterrorista que, en su opinión, "es un instrumento muy importante".
La ex presidenta de la Fundación reconoció que José Alcaraz, presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), ha sido un "detonante" en su decisión por razones que declinó precisar, aunque observó al hablar de él: "Sí que tiene que ver con mi decisión. Me he sentido injustamente muy maltratada".