Benedicto XVI, en su primer pronunciamiento claro sobre los matrimonios gays desde su elección, condenó el lunes las uniones del mismo sexo como falsas y expresiones de una ´libertad anárquica´ que amenazaban el futuro de la familia.
El Papa también condenó el divorcio, los anticonceptivos, los matrimonios civiles y las uniones de hecho, y dijo que todas esas prácticas eran peligrosas para la familia.
"Las diversas formas de hoy en día de disolución del matrimonio, uniones libres, matrimonios civiles, así como pseudo-matrimonios entre personas del mismo sexo, son en su lugar expresiones de libertad anárquica que intentan pasar falsamente como la verdadera liberación del hombre", dijo.