
Es un muñeco de colección con la imagen del papa Benedicto XVI, pero con la imagen de un niño. Sus hábitos son de una calidad superior y corresponden exactamente a los originales del Papa", según sus creadores, la fábrica Schildkröt, fundada en 1873, y la Clínica para muñecas Offermann.
Del muñeco se han fabricado 999 ejemplares, y sólo está disponible en internet por un precio de 139 euros. Éste representa a un niño vestido con sotana y un sombrero de cardenal, portando una cruz y una estola sacerdotal. La figura tiene el pelo y las cejas blancas. Mide 41 centímetros, y sus mejillas y labios están coloreados. Fue copiada del modelo de viejas muñecas hechas de celuloide.