Amnistía Internacional (AI) afirmó ayer que si el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y su Administración "se tomasen en serio la libertad y la dignidad humana, deberían respetar la ley y los Derechos Humanos" en el contexto de su "guerra contra el terrorismo", en respuesta a las palabras del mandatario norteamericano, quien ayer calificó de "absurdo" el informe de Amnistía sobre violaciones de Derechos Humanos en la base estadounidense de Guantánamo.
"Es absurdo, es una acusación absurda", afirmó Bush. "Estados Unidos es un país que promueve la libertad alrededor del mundo", declaró el presidente en referencia al informe.
Según AI, "en Guantánamo, Estados Unidos ha creado un campo de prisioneros aislado en el que las personas están confinandas arbitrariamente, se les mantiene en régimen de virtual incomunicación, sin cargos, juicio o acceso a un debido proceso". "En ni un solo caso de los prisioneros de Guantánamo se ha revisado la legalidad de su detención ante un tribunal, a pesar de la decisión del pasado año del Tribunal Supremo", añadió.
"Guantánamo es sólo la parte visible de la historia. Siguen llegando evidencias de que Estados Unidos ha creado una red de centros de detención en los que se mantiene a la gente en régimen de secreto y al margen de cualquier procedimiento legal, tanto en Afganistán como en Iraq, y aun en otros lugares", denuncia Amnistía.