La renta, la edad, el nivel de estudios o el lugar de residencia determinan el perfil del internauta. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), sólo un tercio de los españoles navegan habitualmente en la Red.
Así, el porcentaje de internautas entre las clases medias y altas oscila entre el 25% y el 40%, mientras que entre la clase media-baja no llega al 13% y entre las capas sociales más bajas es casi testimonial. Por edades, las tasas de acceso a Internet son superiores al 80% en el tramo de 15 a 24 años, mientras que a partir de los 50 años se reducen al 20% y hasta el 5% a partir de los 65.
El 90% de los licenciados universitarios navegan en la Red de forma habitual. La cifra se reduce a un 80% entre los titulados de formación profesional, a un 70% entre los bachilleres y a un paupérrimo 10% entre quienes sólo disponen de graduado escolar. También el hábitat puede suponer una forma de discriminación, ya que el porcentaje de internautas en las ciudades de más de 100.000 habitantes (51%) casi dobla al existente en los pueblos (27%).