Steve Fossett ha conseguido dar la vuelta al mundo volando en solitario sin hacer escalas, ni reponer combustible. Después de 66 horas de vuelo alrededor del planeta, el millonario, de 60 años, ha aterrizado en el aeropuerto de la ciudad de Salina, Kansas, (EE.UU), desde dónde despegó con su avión GlobalFlyer.
La travesía de unos 36.895 kilómetros llevó a Fossett desde Salina (Kansas) a los cielos de Inglaterra, el mar Mediterráneo, África, Pakistán, India, China, Japón, el océano Pacífico y el oeste de EEUU. Durante la mayor parte del viaje, el GlobalFlyer voló a unos 15.000 metros de altura y a unos 400 km/hora.
La aventura se complicó a su paso por China —mitad del recorrido aproximadamente— cuando las reservas de combustible del avión comenzaron a escasear. A pesar de las dudas, Fossett decidió continuar y finalmente ha podido completar con éxito la hazaña.
Para que el vuelo quede registrado como "alrededor del mundo" en los anales de la aviación, la Federación Aeronáutica Internacional exige que comience y termine en el mismo aeródromo después de una travesía por todos los meridianos del planeta. Además, debe cubrir por lo menos 36.787,559 kilómetros, distancia igual a la longitud del Trópico de Cáncer.
El GlobalFlyer es un ala volante de 35 metros de largo con tres secciones transversales: dos para los depósitos de combustible y una para la cabina del piloto y el motor. El avión puede alcanzar una altitud máxima de 17 kilómetros y una velocidad de 440 kilómetros por hora.
Además de haber realizado un vuelo en solitario en globo alrededor del mundo, Fossett tiene en su haber decenas de récords aeronáuticos y marinos, incluido el vuelo más rápido en un avión no supersónico, con una marca de 1.193,9 km/hora.