El Ministerio de Salud, Trabajo y Sanidad de Japón ha confirmado el primer caso en este país de la variante humana del "mal de las vacas locas" o encefalopatía espongiforme bovina, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, en un paciente que ya falleció. El enfermo había visitado Gran Bretaña durante un mes en torno a 1990, explicaron fuentes de ese Ministerio.
La Encefalopatía Espongiforme Bovina o "mal de las vacas locas" se descubrió en Gran Bretaña a mediados de los años 80 y puede transmitirse a los humanos como la dolencia de Creutzfeld-Jakob, que ha causado unas 150 muertes, la mayoría en ese país europeo, desde su diagnóstico en 1996.
El periodo de incubación de esta enfermedad de Creutzfeld suele ser de diez a veinte años y sus efectos son devastadores y siempre mortales en el organismo humano. El mal de las "vacas locas" se transmite a través del pienso para el alimento de las reses, preparado a su vez a partir de compuestos de carne procedentes de animales infectados.
En Japón se han confirmado hasta el momento 14 casos de encefalopatía espongiforme bovina en animales, el último fue en octubre pasado.