La alcaldesa de la localidad valenciana de Antella (1.500 habitantes) ha promulgado un decreto por el que obliga a la Policía Local, compuesta por tres agentes, a patrullar por el pueblo en bicicleta y a no utilizar la moto para ahorrar, según ha informado fuentes de la Federación de Servicios Públicos de UGT.
En un comunicado de UGT, se critica "la situación rocambolesca e ilegal que obliga a los tres policías locales a utilizar una bicicleta de propiedad municipal". Según el decreto, los agentes "solo podrán utilizar el todoterreno para las emergencias que se produzcan y los martes para llevar las extracciones de sangre". Las emergencias deberán ser justificadas y se verá si la urgencia "tenía tal consideración". UGT resalta también que el afán de ahorro del consistorio contrasta con el incremento de sueldo aprobado para la alcaldesa que supone "un aumento del 50%".
El sindicato "tiene constancia de que dos de los policías afectados superan los 50 años y uno de ellos ha sufrido una embolia cerebral y el otro un infarto". Además han recordado que el pueblo de Antella "tiene un desnivel de un 15%, lo que supone estar, cerca de ocho horas que dura el servicio, en un perímetro de un kilómetro cuadrado con subidas y bajadas pronunciadas".