Un joven que fue atropellado por un automóvil en octubre y llevado de urgencia al hospital con fuertes contusiones en el cuerpo y cabeza, sobrevivió tres meses con la tercera parte de su cráneo "guardado" en su abdomen para superar una grave lesión cerebral. Ahora se encuentra bien y está recuperándose.
El hueso craneal de este joven de 23 años, fue devuelto otra vez a su cabeza después de que su masa cerebral se recuperara de una inflamación que puso en riesgo su vida, informó un equipo de médicos del departamento de neurocirugía del hospital estatal Guillermo Almenara. "Tuvimos que retirarle una área amplia del cráneo para que su masa cerebral tuviera espacio y el edema pudiera expandirse por el fuerte trauma. Si no, podría haber muerto", dijo el jefe del departamento, Alejandro Rosell, en una rueda de prensa.
La inflamación cerebral no cedía con medicamentos, lo que ponía en riesgo su vida. La delicada y compleja operación se llama "craneotomía descomprensiva".
"Para salvarlo fue necesario retirarle parte de su cráneo izquierdo que se guardó en su abdomen, entre la piel, grasa y músculos para que no pierda compatibilidad", dijo por su parte Fernando Palacios, médico del equipo de neourocirugía.
"El cerebro del paciente está ahora casi intacto. Puede hablar y caminar, aunque tiene fallos en sus funciones cognicitivas que van a mejorar", afirmó el médico. Los médicos sólo le dejaron el cuero cabelludo para evitar que la masa encefálica estuviera al aire. Pasados tres meses la masa cerebral de Carrasco se desinflamó y los médicos volvieron a colocar el hueso del cráneo retirado.
La rehabilitación del paciente podría durar entre 12 y 18 meses con una terapia intensiva, pero al final podría tener como secuelas trastornos visuales y una leve disminución de fuerza en el lado derecho de su cuerpo, dijo Palacios.