La familia de una mujer de 38 años, Josefa Armesto, ha denunciado que, tras romperse los dos tobillos haciendo deporte en un pabellón deportivo, acudió al ambulatorio de Perecamps de Barcelona donde le diagnosticaron un esguince, le dieron un gelocatil y la enviaron para casa, según ha explicado el padre de la afectada. Los médicos ni siquiera sometieron a su hija a una radiografía. "No le hicieron ninguna prueba y la mandaron para casa", ha dicho.
Josefa Armesto, deficiente mental, trabaja en un centro ocupacional de la Fundación Artes situado en la calle Tapioles, y la gimnasia forma parte de la rehabilitación que recibe. Precisamente, la joven practicaba deporte cuando sufrió una caída que le provocó la rotura de los dos tobillos. Al llegar a casa, ante el fuerte dolor que padecía, decidieron trasladarla al Hospital Clínic de Barcelona, donde intervinieron a la mujer de una fractura en el pie derecho y le escayolaron el izquierdo.
La mujer ha permanecido ingresada cinco días y ayer fue dada de alta, según ha informado un portavoz del centro. La joven precisará cuatro meses para volver a caminar con normalidad. La Fundación Artes enviará una carta a la Conselleria de Salut para que esclarezca lo sucedido en el ambulatorio de Perecamps, a la vez que estudia presentar una demanda contra el hospital.