Informa: Iblnews
El 11 de enero de 2002 llegaron a la prisión de Guantánamo, en Cuba, los primeros 20 detenidos procedentes de Afganistan. Tres años después, el Pentágono mantiene encerrados a más de 550 prisioneros sospechosos de terrorismo procedentes de 42 países y proyecta gastar 25 millones de dólares en la construcción de una cárcel permanente, que contará con un ala para el tratamiento siquiátrico de los internos. Desde que la prisión entró en funcionamiento, se han producido 34 intentos de suicidio.
La mayoría de los prisioneros ha dejado de ser considerados ‘de importancia’ para los servicios de inteligencia estadounidenses pero, a pesar de ello, no serán puestos en libertad a corto plazo. Hasta el momento, tan sólo cuatro de los detenidos han sido acusados y la mayoría de ellos no ha tenido acceso a un abogado.