La capital de Taiwán tiene el edificio más alto del mundo, una torre de 101 pisos construida para resistir terremotos y tormentas en esta isla proclive a los seísmos y tifones. El rascacielos de acero, cemento y vidrio alberga tiendas y oficinas para 12.000 personas.
Es una la torre de 508 metros y con el ascensor más rápido del mundo. Se ha tardado seis años en levantar el edificio, que está diseñado para resistir terremotos de magnitud de más de 7 grados y fuertes tormentas. Taiwán está ubicado en una zona de alta actividad sísmico en la cuenca del Océano Pacífico y se ve azotada frecuentemente por tifones.
En septiembre de 1999, un terremoto de 7,6 grados en la escala Richter sacudió Taiwán, dejando más de 2.400 muertos y destruyó o causó daños a unos 50.000 edificios.