Unas 200 personas se concentraron ayer ante el ayuntamiento para guardar un minuto de silencio en repulsa por el tiroteo que, de forma accidental, acabó con la vida de un niño de 7 años y un empresario de 36.
"Si hubiera alguna mafia asentada en la ciudad, probablemente habría sido detenida", dijo la alcaldesa, aunque admitió que es posible que grupos del crimen organizado actúen en la Costa del Sol. También señaló que la Policía Nacional es "insuficiente" para combatir la crisis.
Por su parte, el grupo Los Verdes señalan que "la muerte de un niño y un peluquero indican que ya nadie está a salvo", e insta a las autoridades a acabar con el narcotráfico, la explotación sexual o las mafias, "que forman parte del paisaje sin que se haga nada por combatirlo". "El número de mafiosos y criminales por metro cuadrado es tan alto como el de las construcciones ilegales", dicen en una nota, en la que instan a "modificar el modelo de desarrollo económico que cría, atrae y alimenta a estas organizaciones".