Tras vencer Carlos Moyà en tres sets a Andrew Roddick, España ha conseguido el punto que necesitaba para lograr su segunda Copa Davis. El público, como ya ocurrió en los anteriores partidos, se volcó demasiado eufóricamente con el español y no dejó de animarle nunca.
La anécdota del partido la puso el espontáneo Jaume Marquet, más conocido por su apodo Jimmy Jump, que saltó a la cancha y llegó a colocar al jugador mallorquín una barretina, ante la mirada atónita de Roddick, que desconocía que no se tratara de una agresión.
Con la final ya resuelta, el español Tommy Robredo y el norteamericano Mardy Fish disputaron el quinto y sobrante partido, que resolvió el estadounidense por 6-2, 7-6 y 7-6.