El informe elaborado por este grupo de inspectores concluye que no han encontrado ninguna prueba de armamento químico, biológico o nuclear en Irak. No obstante, los expertos sí que reconocen que Sadam Husein tenía planes para empezar a producir ciertas armas desafiando resoluciones de Naciones Unidas.
Las conclusiones ofrecidas por el jefe de los inspectores a los senadores confirman que el régimen de Sadam Husein no poseía armas prohibidas cuando en marzo de 2003 EEUU lanzó la invasión y que "su programa nuclear había decaído tras la Guerra del Golfo en 1991", aunque no había abandonado sus ambiciones.
La declaración de Duelfer concuerda con la del anterior jefe de los inspectores, David Kay, quien dimitió de su cargo el pasado mes de enero tras asegurar que en Irak no había un arsenal de armas biológicas y químicas cuando EEUU invadió el país árabe.
A cuatro semanas de las elecciones presidenciales, el presidente de EEUU ha insistido en que el régimen de Sadam contaba con un largo historial de posesión y uso de armas de destrucción masiva, de odio a EEUU y estaba incluido en la lista del Departamento de Estado de naciones patrocinadoras del terrorismo internacional.