En los mercados de París ha aparecido una nueva gama de muñecos, llamados warfare puppetry (muñecos de guerra), que representan a Osama bin Laden, Sadam Husein o a terroristas chechenos. La Justicia gala estudia denunciar a su importador por "apología del terrorismo".
Los seis modelos existentes compiten a ver cuál es el más espeluznante: Osama Ben Laden haciendo la 'V' de victoria, un bebé kamikaze con una ristra de bombas en torno a su cuerpo, un miliciano checheno, barba prominente incluida, o Sadam Husein en pose de autoridad y levantando el brazo izquierdo para saludar a las multitudes.
La caja en la que se venden estos muñecos tiene por fondo un mapa de Irak, sobre la que avanzan tanques y helicópteros. En ella aparece escrito: "No recomendado para menores de tres años". Para atraer la atención de los pequeños, las efigies de estos poco recomendables personajes pueden moverse y agitar sus revólveres, bombas o armas sobre un zócalo iluminado. Estos juguetes, vendidos a 6,95 euros en las calles de París, provienen de un mismo mayorista chino, con un almacén a las afueras de París, según ha investigado la Policía, alertada por una nota de los servicios de información.