Lo último que se estila para llevarse el voto de los indecisos, y cambiar el sentido del voto, de los que –parece ser-, lo tienen claro son las tácticas de terror. Puesto de moda, en las elecciones para la candidatura a presidente de los Estados Unidos.
Con los episodios de la guerra de Irak planeando todavía en las mentes de los americanos, y la próxima ¿celebración? del tercer aniversario del atentado sufrido el 11-S, derribando las Torres Gemelas, Cheney, actual vicepresidente de los EE.UU. ha decidido utilizar su baza.
Y puesto en pie, ha lanzado su ofensiva más terrorífica, si la gente apoya al otro partido, si Kerry llega a ser presidente, -oh! Rappel, dónde estás?- los grandiosos Estados Unidos volverá a sufrir otro atentado.
No es cosa de broma. En los países europeos, la gente es mucho más racional, no en vano, ha sufrido dos grandes guerras por todo este continente, pero ¿qué ocurre en los países del Nuevo Continente?
¿Serán capaces de apoyar a un partido, por una simple predicción, que puede ocurrir, gane Kerry, o gane de nuevo Bush?
Está claro que los americanos todavía no se han recuperado de los atentados sufridos, y no sólo emplean ese episodio para recuperar votos. Prefieren llevar la guerra a otros países, y recuperarse en casa, no quieren terrorismo en sus tierras, pero sí la provocan en otras.
¿Adónde llegará este mundo?
-Galatea-