La contaminación ambiental y acústica incrementa el riesgo de sufrir ataques al corazón, aumentando las probabilidades de que las personas susceptibles padezcan problemas cardiacos severos, según dos nuevas investigaciones presentadas en Múnich, durante el congreso de la Sociedad Europea de Cardiología.
La exposición continuada al ruido eleva en un 140% el riesgo de ataque cardiaco, mientras que la polución ambiental está ligada a muchas de las hospitalizaciones de personas que sufrieron alguno con anterioridad. "Existe una relación directa entre el grado de polución ambiental y la frecuencia de enfermedades", dijo Stephanie Von Klot, del centro de investigación ambiental y sanitario alemán GFS.
La contaminación acústica eleva vertiginosamente los niveles hormonales de estrés, afectando a la presión sanguínea y a la concentración de lípidos en sangre, de acuerdo con un estudio basado en 4.115 enfermos de corazón.
Las mujeres que afrontan constantes niveles de ruido en el hogar tienen un riesgo significativamente más alto de sufrir ataques cardiacos. Sin embargo, las posibilidades no aumentan entre los hombres expuestos a condiciones similares, aunque sí cuando el entorno es su lugar de trabajo.