Florentino se queda en la Casa BlancaNo gana quien es mejor, sino quien no desacredita a los demás candidatos. Florentino Pérez estuvo discreto y cortés en todas sus entrevistas, luchaba por la ilusión del madridismo, por un futuro dentro y fuera del campo, tanto a nivel nacional, como europeo e internacional.
Florentino llevaba –y lleva- la bandera del Madrid bien alta, sabe que desea para mejorar, conoce los fallos que tendrá que corregir esta temporada, y tres más, y sabe hasta donde puede llevar al equipo. Ilusión y trabajo podrían ser las dos palabras del mensaje que Florentino ha llevado a los socios.
Lorenzo Sanz, el que fuera presidente antes que Florentino, no habló de sueños, ni de ilusión. Su discurso se limitaba a descalificar al que consideraba su mayor oponente, hablando de cuentas de gastos, -cuentas que no aportan ningún resultado al juego en el campo-, y tratando de impugnar el voto por correo, voto que al final, sólo ha reportado un dos por ciento de los votos totales.
Las elecciones a la presidencia y junta directiva del Real Madrid no las han ganado Florentino Pérez y su equipo, sino el madridismo entero. Socios que han depositado su total confianza en el nuevo proyecto, de ilusión y sueños que presentó don Florentino Pérez.
Lástima que este año el Atlético de Madrid les vaya a quitar todos los triunfos.
-Galatea-