Con esta nueva sección creamos un espacio abierto llamado "Lápices y letras", basado en colaboraciones con aquellas plumas que creemos destacadas en Internet. Son opiniones, reflexiones, pensamientos o escritos de webloggers, articulistas y escritores que merecen un espacio propio en MUNDO ViSUAL. Esta columna de oro queda inagurada por Marta, alias Galatea. Todo un lujo para nuestros lectores........................................................
Me siento extraño, y el motivo no es otro que desde tiempos inmemoriales mi caudal de agua no levantaba tanta expectación. Grandes batallas se han librado a lo largo de mis 87000 kilómetros, soy el segundo río más largo de España, y estos últimos meses he estado en boca de numerosos políticos, que pretendían quitarme parte de mi agua para llevarlo a otros sitios, que según dicen, no tienen agua.
El polémico Plan Hidrológico Nacional pretende trasvasar agua, construir nuevos embalses, reforestar cuencas, mejorar los regadíos y poner en marcha medidas ahorradoras que contribuyan a optimizar la gestión de tan preciado bien.
Los aragoneses han conseguido que el agua que llevo siga desembocando en el mar a través del Delta, y éste me comentaba que en el caso de seguir adelante con el proyecto, no sólo se resentiría él, -el Delta-, sino también mi caudal de agua, y todas las especies animales y vegetales que viven gracias a mí.
La comunidad científica contradice al Ministerio de Medio Ambiente. La polémica se localiza en los trasvases: mientras el Gobierno sostiene que son la alternativa más barata para remediar la escasez de agua, los científicos proponen la instalación de desalinizadoras en las zonas afectadas.
Las plantas desalinizadoras depuran el agua del mar y la convierten en apta para cualquier tipo de consumo, lo que las sitúa como una de las opciones más interesantes frente a los trasvases proyectados por el PP. Más barato, más cómodo y con menor impacto sobre el ecosistema. Los expertos aseguran que, con una legislación adecuada, el daño de una desalinizadora siempre será menor que el de una gran obra hidráulica.
Entonces... ¿Porqué se empeñan en enfrentar a las provincias por mi agua? A mi paso por Zaragoza, no llevo tanta agua, la gente puede cruzar de un lado a otro del río, y no les cubro más allá de las rodillas. Es absurdo pretender repartir un poco de agua de unos entre muchos, teniendo el mar justamente al lado. ¿Porqué siempre se busca la solución peor para todos?
Como bien defendió Fernando Baeta, “es injusto que se quiera tachar de insolidaria la postura de Aragón. Nada más lejos de la realidad. Aragón tiene regadíos pendientes desde hace demasiados años; su Pirineo está repleto de bellos pueblos... abandonados, si no sumergidos en bastantes más pantanos de los que sería necesario; Teruel existe, pero sólo de vez en cuando; los Monegros no saben lo que es el agua; que nadie hable ahora de insolidaridad. Aragón no aspira a hipotecar el Ebro, pero tampoco quiere que pase de largo”.
-Galatea-